Hay muchos motivos por los que tu paloma puede picarte.
Entre ellos:
- Picotazos malinterpretados
- Como aviso
- Para defenderse
- Para proteger algo
- Mal comportamiento
- Una interacción inadecuada
- Molestia
- Enfermedad
- Conducta aprendida
Algunos animales, como los conejos, pueden morder solo para comprobar si estás bien, un cobaya puede morderte para que lo dejes en paz y un hámster puede morder porque tiene miedo.
Los perros pueden morder jugando y los gatos, para mostrar quién manda.

Algunas aves muestran su dominio picando, pero no es así como suelen decidir las palomas quién manda.
Si tu paloma empieza a picarte, probablemente haya un motivo.
Estos son algunos de los posibles motivos por los que tu paloma no deja de picarte:
1. En realidad tu paloma no te está picando
Es de esas cosas que no son evidentes hasta que lo piensas, pero ¿has visto alguna vez a un periquito intentar trepar por algo?
No tiene manos, así que, en lugar de agarrarse con ellas, se agarra con el pico.

Aunque no es tan habitual, puede que tu paloma simplemente esté usando el pico como si fueran sus manos.
Es muy posible que tu paloma no esté intentando picarte de verdad.
2. Un picotazo de aviso
Si tu paloma no te está tanteando con el pico, sino que te pica de verdad, suele tratarse de un picotazo de aviso. Eso sí, ten en cuenta que puede que no pique a lo que la asusta.
Tu paloma no es una lumbrera.
Si ve algo que le da miedo, puede intentar picar lo que tenga más cerca.
Si tu amigo lleva un sombrero que la asusta, pero tu mano es lo que está más cerca, puede que el picotazo se lo lleve tu mano.
3. Una maniobra defensiva
Además del picotazo de aviso, tu paloma puede picarte porque intenta defenderse.

A menudo se nota que tu paloma está a la defensiva porque se hincha, hace ruidos y eriza las plumas.
A veces picar es la única defensa de una paloma cuando siente que no puede salir volando ni escapar.
4. Un picotazo para proteger algo
La mayoría de las palomas prefieren golpear con las alas a lo que las amenaza a ellas o a sus crías o huevos.
Sin embargo, si se ve acorralada o no puede reaccionar de otra forma, puede picar para proteger algo.
Lo curioso es que puede estar protegiendo algo inesperado.
Por ejemplo, si tu hijo ha puesto unas conchas en la jaula o en la zona de juego del ave, puede que a tu paloma se le haya antojado una de las conchas brillantes y empiece a protegerla.
También hay aves que protegen su nido aunque esté vacío, o que defienden su comida o un premio porque lo consideran suyo.
5. Tu paloma tiene mal carácter
Los animales no son personas y nunca entenderán el mundo como lo entendemos nosotros.
Aun así, comparten algunos rasgos con los humanos, y uno de ellos es que algunos tienen, sencillamente, mal carácter.
Picar es una conducta aprendida, pero algunas aves la aprenden y deciden seguir con ella.
Algunas palomas tienen mal genio, y eso no significa que debas maltratarlas ni que te caigan mal: simplemente aprecia su carácter un tanto gruñón.
6. Reacciones equivocadas ante la conducta del ave
Si tu paloma te pica o no deja de picarte, no le grites ni la regañes en voz alta.
En lugar de eso, no le hagas caso e incluso aléjate un poco.
Pero vuelve bastante pronto (una regla práctica habitual es unos diez minutos) y empieza a interactuar con tu paloma de forma positiva.
Si reaccionas a gritos, la paloma se asustará y probablemente pique más.
En cambio, si la paloma pica y tú te ausentas demasiado tiempo, puede interpretar que su picotazo sirve para hacer que te vayas.
Reacciona con calma y de forma positiva, e interactúa bien con el ave poco después del picotazo; si no, puede que estés fomentando más picotazos en el futuro.
7. Mantén a los niños alejados de tus palomas
Es posible que algo que hacen tus hijos esté provocando los picotazos.
Normalmente, el ruido que hacen puede hacer que una paloma pique.
O quizá picó a un niño y este reaccionó gritando, de un modo que fomenta más picotazos en el futuro.
Prueba a mantener a los niños alejados de las aves durante un tiempo y mira si la conducta mejora. Si siguen los picotazos, probablemente no sea culpa de los niños.
8. Tu paloma no se encuentra bien
Todos nos ponemos de mal humor cuando no estamos bien, y las aves no son distintas.
Tu paloma puede estar picando por varios de los motivos que hemos visto, pero el desencadenante puede ser algún tipo de enfermedad.

Recuerda que el estrés y otros problemas psicológicos también pueden hacer que un ave pique.
No siempre es un problema médico relacionado con enfermedades de las palomas lo que hace que un ave pique más.
9. Tu paloma lo ha aprendido de otras palomas
A veces las palomas aprenden conductas de otras aves con las que conviven, y mucha gente olvida que también aprenden de otras especies.
Por ejemplo, si tu periquito usa el pico para colocarse en tus dedos, puede que tu paloma lo interprete como picar.

Si tienes un ave muy dominante que pica a las demás, tus palomas pueden aprender esa conducta.
Esto ocurre sobre todo si tu paloma vive con gallinas, que no dudan en picotearse para dejar claro quién manda.
Cómo resolver el problema
Si tu paloma te pica de forma persistente, tienes que intentar encontrar la causa y eliminarla.
La enfermedad es lo más fácil de identificar, porque puedes buscar los síntomas de una paloma enferma.
Si se trata de una respuesta psicológica, tendrás que observar y entender a tu paloma.
Cuando pique, fíjate en las circunstancias para ver si hay un patrón.
Si no encuentras ningún motivo, probablemente tendrás que aceptar que a esta ave en concreto no le gusta el contacto físico y manipularla lo menos posible.
Última actualización: 24 octubre 2026 · Comportamiento
