Un palomar, o dovecote en inglés, es simplemente una construcción hecha para alojar palomas domésticas.

Se construyen como refugio seguro y base para las aves. Hoy quizá se les llame simplemente palomares de cría, pero su función no ha cambiado desde tiempos inmemoriales.
¿Por qué en inglés no se llaman pigeoncotes? Puede que sea porque las palomas descienden de la paloma bravía (rock dove), y el nombre «dovecote» se quedó.
En los países de habla inglesa también se conocían como culverhouses. En Gales se llamaban «colomendy» y en Escocia, «doocot».
Los palomares también pueden usarse para alojar otras aves pequeñas.

El palomar tiene una larga historia, que empieza cuando el ser humano decidió domesticar estas aves por su belleza y por su carne.
Aunque se construían con un fin práctico, muchos palomares son bonitos.
El ser humano siempre ha querido mejorar y embellecer lo que construye, y eso incluye el alojamiento de sus mascotas y de otros animales domésticos.
La domesticación de la paloma
Se suele decir que las palomas se domesticaron hace unos 5000 o 6000 años, según indicios de tablillas cuneiformes mesopotámicas e imágenes egipcias.
Algunos investigadores creen que ocurrió incluso antes, quizá hace 10 000 años.
Se cree que la cría de palomas para carne y por su belleza empezó en Mesopotamia (en parte del actual Irak), entre los ríos Éufrates y Tigris, donde surgieron los primeros asentamientos permanentes y la civilización.

Además de carne, daban huevos y plumas para rellenar camas, y sus excrementos o palomina se usaban como abono. Desde allí, la costumbre de domesticar palomas se extendió en todas direcciones y llegó a todas las sociedades.
Para domesticar a las aves hacían falta casas, y las «casas» de palomas más antiguas son lo que hoy llamamos torres palomares.
Existen muchos ejemplos de torres palomares antiguas, algunas de hace siglos, en Oriente Medio.
Estas torres pueden considerarse las precursoras de los palomares.
Palomares en Gran Bretaña
Gran Bretaña tiene una larga historia de palomares, y muchos de los antiguos se conservan.
Uno de los palomares fechados más antiguos de Inglaterra, el palomar de los Caballeros Templarios (opens in new tab), está en Garway (Herefordshire) y se construyó en 1326.
A veces se dice que los romanos llevaron la cría de palomas y los palomares a Gran Bretaña, pero la mayoría de los palomares británicos son posteriores a la conquista normanda.
Los romanos los llamaban «columbaria» y criaban palomas para la mesa, algo que en Oriente Medio se hacía desde mucho antes.
Durante siglos, en Inglaterra el derecho a tener palomar solía corresponder a los señores feudales y a algunas casas religiosas. Al resto de la gente, por lo general, no se le permitía construir uno.

Probablemente ese «derecho» a criar palomas se introdujo tras la conquista normanda.
Con el tiempo, esa exclusividad dio lugar a construcciones y diseños cuidados, y no solo funcionales.
Como la nobleza quería mostrar su poder e importancia con edificios imponentes, eso acabó incluyendo también el humilde palomar.
El simbolismo de las palomas también es importante.
La paloma siempre ha tenido un significado sagrado en el cristianismo. Con acceso a arquitectos, mano de obra barata y materiales, monasterios e iglesias podían permitirse mejores palomares.
Los palomares de las instituciones religiosas se convirtieron en otro motivo de orgullo y en símbolo de privilegio. Los palomares han formado parte de la arquitectura británica durante cientos de años.
Castillos, casas solariegas, mansiones y monasterios, que también tenían ese privilegio, tuvieron en algún momento su palomar.
Muchos de los primeros palomares eran torres redondas de piedra. Otros eran cuadrados, rectangulares u octogonales, y algunos tenían entramado de madera.

A partir del siglo XVI, el ladrillo se hizo más común.
Como los de Oriente Medio, muchos eran construcciones muy grandes, con cientos de aves y una entrada en la que cabía una persona. En las paredes interiores había nichos para que anidaran las palomas.
Los tejados cónicos estaban muy de moda, pero en el oeste de Inglaterra y en Gales se usaban cúpulas de piedra. Los agujeros de entrada y salida de las aves eran pequeños y estaban en lo alto para disuadir a los depredadores.
También se usaban tejados inclinados de pizarra o teja. Muchos tenían una linterna o torrecilla en lo alto, y algunos también buhardillas con lamas.
Aunque en algunos edificios antiguos hay nichos de anidación integrados, la mayoría de los palomares eran construcciones independientes.
Muchos tenían un mecanismo llamado potence (opens in new tab) para recoger los huevos de los nidos más altos.
Era un poste giratorio de madera colocado en el centro, con brazos y una escalera, que podía moverse alrededor del interior.
En el siglo XVII se suavizaron las antiguas restricciones y se construyeron muchos más palomares. Su declive llegó en los siglos XVIII y XIX.

Los nuevos cultivos forrajeros de invierno permitieron a los agricultores mantener más ganado durante el invierno, así que había carne fresca todo el año y la de paloma perdió importancia.
A los agricultores tampoco les gustaba que las palomas se comieran su grano.
Hacia el siglo XIX, la producción comercial de carne de paloma había decaído en favor de otras aves y otras carnes.
Muchos palomares antiguos se vaciaron y se destinaron a otros usos; otros se dejaron en ruinas o se derribaron.
Palomares que se conservan en Inglaterra
- Palomar de Kinwarton (opens in new tab): palomar circular del siglo XIV en Warwickshire, con muros de casi un metro de grosor, 580 nichos y la potence original.
- Palomar de Hawford (opens in new tab): palomar de entramado de madera del siglo XVI que formó parte de una granja monástica en Worcestershire.
- Palomar de Willington (opens in new tab): este palomar de piedra del siglo XVI en Bedfordshire tiene nichos para 1500 aves.
Hay otros palomares destacados dentro del castillo de Bodiam y en Eardisland, Great Comberton, Little Comberton, Hill Croome, Dormston y Barton Court.
Palomares en Escocia
En Escocia, muchos palomares se construyeron en forma de colmena cónica, con la parte superior abovedada y un agujero de entrada en lo alto.
Este estilo también se ve en el norte de Inglaterra.
A mediados del siglo XVI, el estilo cambió a construcciones rectangulares con el tejado inclinado hacia un solo lado, el llamado «estilo atril» (lectern).
Un ejemplo de estilo atril está en el castillo de Finavon (opens in new tab), en Angus, que se cree que data del siglo XVI o XVII.
Con unos 2400 nichos, es el mayor doocot de Escocia y uno de los mayores de las islas británicas.
Un ejemplo destacado del estilo colmena está en Phantassie (opens in new tab), en East Lothian.
En los huertos urbanos de Edimburgo y Glasgow se ven palomares modernos de madera o de chapa ondulada. Escocia ha tenido estilos muy variados: colmena, cónico, castillo, torre y atril.
Otros palomares escoceses interesantes que se conservan son Sheriffhall (opens in new tab), el Lady Kitty’s Doocot de Haddington, Bogwood (opens in new tab) y Auchmacoy.
Palomares en Gales
Hygga House (opens in new tab), en Monmouthshire, tiene un palomar redondo del siglo XVI que estaba en ruinas y se restauró en los años ochenta.
Es de piedra, tiene ventanas y seis hileras de nichos.
Cadoxton Court (opens in new tab), en Glamorgan, tiene un palomar que, según se dice, data del siglo XIII.
Es redondo, mide 8 metros de alto, tiene un muro de un metro de grosor y puede alojar 700 aves.
Palomares modernos en Gran Bretaña
Hoy, los aficionados pueden comprar un palomar ya hecho, encargarlo a medida o construirlo.
Los palomares han entrado y salido de moda. Se dice que en los años veinte resurgió el interés por tenerlos en el jardín, y a mucha gente le sigue gustando la idea.
Por falta de espacio, no son las grandes construcciones de antes. Los palomares modernos son de madera, pero mantienen los estilos tradicionales.
Suelen ser ornamentales, aunque mucho más pequeños que los antiguos.
Palomares en el mundo
Irlanda
Irlanda todavía tiene muchos palomares. Como en Gran Bretaña, el estilo procede sobre todo de la época normanda, cuando solo la nobleza y las órdenes religiosas podían criar palomas.
La abadía de Ballybeg (opens in new tab), un priorato agustino del siglo XIII en el condado de Cork, es un buen ejemplo de palomar irlandés de piedra. Un ejemplo posterior, de mediados del siglo XVIII, está en Treantagh House (opens in new tab), en Donegal.
Siguiendo la relación entre la Iglesia y las palomas, hay palomares en la abadía de Bridgetown, en el condado de Cork, y en tres abadías cistercienses: St Mary’s, Kilcooley y Mellifont.
Entre las grandes casas con palomar propio están Woodstock Estate, Oughterard, Cahir y Adare.
Francia
Muchos palomares franceses están en Normandía y Bretaña. Se llaman pigeonnier, fuie o colombier.
Antes, los franceses usaban cestas de mimbre o vasijas de barro tumbadas como nidos en los nichos.
Muchos palomares estaban integrados en casas señoriales, pero otros son independientes.
Algunos de los más grandes pueden verse en el castillo de Aulnay y en el castillo de Panloy (opens in new tab).
Más al sur, un buen sitio para ver distintos estilos de palomar francés es el paisaje del departamento de Tarn y Garona (opens in new tab).
Egipto
Egipto es muy conocido por sus torres palomares.
La mayoría siguen el diseño tradicional, transmitido de generación en generación durante cientos de años.

Casi todas son de adobe y tienen forma de cono invertido.
Hoy forman parte del perfil de muchos pueblos y ciudades egipcios.
Por falta de espacio, la mayoría se construyen en las azoteas de las casas (opens in new tab).
Irán
La ciudad de Isfahán y sus alrededores son tan famosos por sus palomares (opens in new tab) como Egipto.
Se han contado más de 300 palomares históricos.
Los más grandes pueden alojar hasta 14 000 aves.

La palomina, usada como abono, para curtir pieles y más tarde para fabricar pólvora, parece haber sido el principal motivo de poblaciones de palomas tan grandes.
Turquía
La región de Capadocia es famosa por sus casas excavadas en la blanda roca volcánica, y lo mismo ocurre con sus palomares.

La mayoría miran al sur, para proteger a las aves de los fríos vientos del norte y que reciban suficiente sol.
Aunque algunos son antiguos, la mayoría de los palomares de Capadocia (opens in new tab) son más recientes, del siglo XVIII en adelante.
Bélgica
A Bélgica se la suele considerar la cuna de la colombofilia deportiva moderna, así que allí los palomares suelen estar pensados para palomas mensajeras de competición.
La mayoría tienen trampillas que dejan entrar a las palomas pero no salir. En los Países Bajos (opens in new tab) los diseños son parecidos.
Norteamérica
En Estados Unidos, los palomares solían llamarse culver houses. Eran construcciones independientes rectangulares o circulares, o estaban integrados en un extremo o en lo alto de una casa o un granero.
En Shirley Plantation (Virginia) hay un buen ejemplo de palomar de ladrillo, y en Williamsburg (opens in new tab), uno independiente de madera.
En Portsmouth (Nuevo Hampshire) hay un ejemplo de palomar integrado en un granero (opens in new tab).

Thomas Jefferson, tercer presidente de Estados Unidos, dibujó los planos de un palomar para su finca de Monticello.
Nunca se construyó donde estaba previsto, pero el proyecto se hizo realidad en 2014 (236 años después de que Jefferson lo dibujara) en Rose Hill (opens in new tab).
En Canadá, el palomar más famoso es el Pigeonnier del Viejo Quebec, que también da nombre a la plaza donde se encuentra.
Construir un palomar: planos y nociones básicas
En internet es fácil encontrar planos gratuitos de palomares, y la mayoría de los diseños de jardín siguen el mismo esquema: una caja de madera sobre un poste o un soporte de pared, dividida en compartimentos para nidos, con una repisa de aterrizaje bajo cada agujero de entrada. Uses el plano que uses, hay unas nociones básicas que marcan la diferencia entre un palomar que las aves usan y uno que ignoran.
- Haz cada compartimento lo bastante grande para que el ave pueda darse la vuelta y anidar. Los planos para tórtolas y palomas suelen prever unos 30 cm de lado.
- Usa madera para exterior y un tejado inclinado con alero, para que la lluvia escurra en lugar de entrar por los agujeros.
- Colócalo al menos a 2 o 3 metros de altura, fuera del alcance de los gatos y lejos de árboles por los que puedan trepar los depredadores.
- Haz que el tejado o el panel trasero se puedan quitar, para poder limpiar cada año el material de los nidos viejos y los excrementos.
Recuerda que las aves no se mudan solas a un palomar nuevo. Los criadores suelen dejar una pareja dentro unas semanas antes de dejarla volar libre.
Interés en todo el mundo
Solo hemos elegido algunos países donde hay palomares.
Aunque son menos numerosos en otros lugares, hay palomares de madera en Madagascar, una torre ornamentada en Estonia (opens in new tab), un palomar de patio en Israel (opens in new tab) y un gran palomar de piedra encalada en la isla griega de Tinos (opens in new tab).
Artículo relacionado:
Conclusión
Donde hay personas y palomas hay palomares, aunque muchos serán palomares modernos y no los diseños decorativos del pasado.
En el mundo occidental, el uso de grandes palomares ha disminuido porque ya apenas se crían palomas para carne.
La mayoría de los colombófilos de hoy prefieren palomares de tipo caseta para sus aves, y dejan los palomares decorativos a los aficionados que los ponen en su jardín.
Última actualización: 24 octubre 2026 · Cría y cuidado
