Todos conocemos la paloma mensajera y su capacidad para volver con fiabilidad a su palomar desde distancias de hasta mil kilómetros o más.
Lo que no sabemos es cómo lo hace. Estas aves parecen tener una capacidad innata que ha despertado la curiosidad de muchos científicos y ha dado lugar a distintas teorías.
Los investigadores han hecho muchos estudios y pruebas, pero la pregunta sigue sin respuesta.
Hay hipótesis fundadas, pero ninguna está demostrada de forma concluyente. La orientación animal, al menos en el caso de las palomas, sigue siendo un tema muy debatido.
Entre las teorías sobre cómo se orientan las palomas están:
- Magnetorrecepción
- Brújula y mapa
- Orientación olfativa
- Orientación visual
- Infrasonidos
1. Magnetorrecepción

La magnetorrecepción consiste en usar los campos magnéticos para saber la dirección.
El campo magnético de la Tierra se produce por el movimiento del hierro fundido en el núcleo externo del planeta.
Parece que las palomas son muy sensibles a los campos magnéticos y los usan para orientarse.
No hay una explicación real de cómo funciona esto.
Una teoría propuso que unas células ricas en hierro de la parte superior del pico actuaban como sensor magnético. Sin embargo, esta idea se refutó en 2012 (opens in new tab).
2. Brújula y mapa

Este método usa el sol como guía principal y, como apoyo, puntos de referencia que el ave recuerda, como ríos, carreteras o montañas.
Cuando las palomas levantan el vuelo, primero dan vueltas. Se cree que lo hacen para orientarse con el sol.
Una vez fijada la dirección del sol, usan puntos de referencia conocidos para guiarse hasta donde quieren ir, y emplean el mismo método en el viaje de vuelta.
Esto no explica cómo las palomas mensajeras pueden ser llevadas a cientos de kilómetros de su entorno conocido en cestas cerradas, en coche o en tren, y al soltarlas encontrar el camino a casa sin fallar.
3. Orientación olfativa

Según esta teoría, las palomas reconocen olores y con ellos encuentran la dirección.
La superficie de la Tierra desprende ciertos olores según la composición del suelo, la arcilla, la fauna y el terreno.
Se supone que las palomas son muy sensibles a estos olores y pueden catalogarlos para usarlos como guía.
De hecho, hay dos teorías olfativas.
Una sostiene que las palomas pueden usar este mapa de olores del entorno dentro de un radio de unos 110 a 160 km.
La otra sostiene que pueden usar el mismo método a distancias mucho mayores.
Se llaman «modelo de mosaico» y «modelo de gradiente», respectivamente. Los olores que arrastra el viento pueden llegar a muchos kilómetros.
Eso explicaría cómo las palomas mensajeras encerradas llegan al punto de suelta.
Perciben los distintos olores y sus cambios durante el trayecto hasta el punto de suelta y simplemente deshacen el camino.
La teoría del gradiente dice que estos olores tienen distinta intensidad según la distancia y que las palomas pueden compararlos para saber hacia dónde ir.
Los experimentos muestran que las palomas con el olfato bloqueado a menudo tienen dificultades para volver a casa desde lugares desconocidos, pero ninguno de los dos modelos está demostrado.
También se debate hasta qué punto son estables estos patrones de olor.
4. Orientación visual

La orientación visual consiste simplemente en un mapa topográfico memorizado del terreno y de los puntos de referencia que sobrevuelan las palomas.
Las palomas usan el sol como brújula y corrigen su movimiento con su reloj interno. Los días nublados pueden recurrir a otras señales, como el campo magnético.
Con esa referencia, pueden seguir los contornos del terreno.
Usan puntos de referencia naturales como costas, ríos, colinas y montañas.
También pueden guiarse por construcciones humanas, como ciudades, carreteras, vías de tren y puentes.
Las palomas casi nunca vuelan de noche, y hay pocas pruebas de que usen las estrellas, a diferencia de algunos pájaros cantores que migran de noche.
5. Infrasonidos

La orientación por infrasonidos se parece al sonar, en el que el sonido indica dirección y distancia.
La Tierra y los océanos generan constantemente ondas de energía acústica y sísmica.
Esta teoría propone que las palomas perciben sonidos de frecuencia muy baja, demasiado bajos para el oído humano.
Los experimentos han demostrado que las palomas oyen los infrasonidos, y se cree que la detección ocurre en el oído interno.
Los infrasonidos darían pistas sobre la dirección y permitirían a las aves formar mapas sonoros.
También les ayudarían a percibir turbulencias del aire a distancias muy grandes.
De nuevo, nadie sabe exactamente cómo funciona en las palomas, y es una de las teorías menos difundidas sobre su orientación.
Conclusión
Se puede decir que nadie sabe con certeza cómo se orientan las palomas.
Todas estas teorías y métodos se han investigado y probado, pero ninguno ha dado una respuesta definitiva a cómo logran recorrer distancias tan largas sin perderse.
Mientras no se demuestre una respuesta de forma empírica, nos quedan las teorías, pero lo más sensato es pensar que la capacidad natural de orientación de la paloma puede ser una mezcla de todos los métodos mencionados.
Muchos investigadores creen hoy que las palomas combinan varias señales y se apoyan en unas u otras según el lugar y las condiciones.
Última actualización: 24 octubre 2026 · Comportamiento
