
Escrito originalmente por nuestra veterinaria Cristina Vulpe, DVM, PhD. Actualizado en octubre de 2026.
Cristina revisa los artículos de salud de Pigeonpedia para que los consejos veterinarios sean fiables.
La adenovirosis es una enfermedad contagiosa de las palomas. Su forma clásica afecta sobre todo a aves jóvenes y a menudo se complica con una infección bacteriana por Escherichia coli.
¿Qué causa el adenovirus en las palomas?
Durante mucho tiempo solo se conocía la forma clásica, hoy llamada tipo I, que afecta sobre todo a palomas jóvenes.
Desde los años noventa se describe con más frecuencia una segunda forma, el tipo II o hepatitis necrosante, que puede afectar a palomas de cualquier edad.

El tipo I se contagia con facilidad, pero no suele ser mortal. Las aves jóvenes pueden presentar varios signos, pero la mayoría se recupera en una o dos semanas.
El tipo II es más peligroso, y muchas aves afectadas mueren rápidamente.
¿Es frecuente el adenovirus en las palomas?
La infección se ha descrito en muchos lugares, sobre todo en Europa. En muchos países el tipo I es estacional, con la mayoría de los casos en primavera y a principios del verano, cuando las aves jóvenes empiezan a entrenar y competir.
El tipo II puede aparecer en otras épocas del año, también en invierno, tanto en palomas de exposición como de competición.
El transporte a sueltas y exposiciones empeora la situación, porque las aves van muy juntas y las enfermas pueden contagiar fácilmente a las demás.
Causas del adenovirus en las palomas
El virus se elimina con los excrementos, así que compartir palomar, comederos y bebederos es la principal vía de contagio. Se cree que el virus está presente en muchas poblaciones de palomas.
Los estudios indican que el estrés y la mala higiene favorecen los brotes de ambos tipos.

En el tipo I pueden enfermar muchas aves del palomar (se han descrito cifras de hasta un 80 %), pero suelen morir pocas. El tipo II puede matar hasta un 30 % aproximadamente de las aves de un palomar afectado.
La morbilidad es la proporción de aves que enferman; la mortalidad, la proporción que muere.
Síntomas
Los signos típicos en las palomas enfermas están relacionados sobre todo con el aparato digestivo.
Los vómitos, la diarrea acuosa y la pérdida de peso son los signos más visibles del tipo I.
Hay un periodo de incubación entre el momento en que el ave se infecta y el momento en que empieza a mostrar signos.
Un rasgo importante de la enfermedad es que suele presentarse junto con otras infecciones.
El virus daña la mucosa intestinal y debilita las defensas del ave, lo que permite que las bacterias causen más problemas.
Por eso a menudo se habla de «síndrome adeno-coli», ya que Escherichia coli también interviene en el proceso.
Otros signos que pueden verse en las palomas infectadas son:
- Pérdida de apetito
- Plumas erizadas
- Vómitos
- Excrementos acuosos, marrones o verdes
- Falta de reacción a los sonidos o a las aves cercanas
- Debilidad intensa
Si no se tratan las infecciones secundarias, algunas aves pueden morir en unas dos semanas desde los primeros signos.
En el tipo II, el propio virus causa una hepatitis necrosante (muerte de tejido del hígado).
Las aves con tipo II suelen morir en 24 a 48 horas, y algunas mueren sin mostrar ningún signo.
En las aves mayores, otras bacterias como especies de Staphylococcus o Streptococcus también pueden causar infecciones secundarias.
Diagnóstico
Aislar el virus puede ser complicado, y el veterinario debe hacer un diagnóstico diferencial para descartar otras enfermedades (como la salmonelosis, la hexamitiasis o el paramixovirus).
En algunos países, como Alemania o Bélgica, donde el adenovirus de las palomas tiene una estacionalidad clara, el diagnóstico puede basarse en los signos clínicos.
La microscopía electrónica de transmisión (MET) puede confirmar el virus, pero normalmente solo está disponible en facultades de veterinaria y laboratorios de investigación.
También puede hacerse un estudio histopatológico clásico, en el que el diagnóstico se basa en los cambios característicos de las células del hígado.
Con este método se ven múltiples focos de necrosis hepatocelular, y en algunos frotis se observan cuerpos basófilos dentro de los hepatocitos.
Algunos laboratorios ofrecen también pruebas PCR para el adenovirus de las palomas.
¿Se puede tratar el adenovirus en las palomas?
No hay un tratamiento antiviral específico, pero los cuidados de apoyo y el tratamiento de las infecciones secundarias ayudan a recuperarse a muchas aves.
En las palomas, los adenovirus rara vez actúan solos.
Normalmente hay otros factores y organismos que contribuyen a los síntomas digestivos que a veces acaban en muerte.
En el tipo I, las muertes suelen deberse a una septicemia por una infección secundaria por E. coli más que al propio virus.
El tipo II es mucho más virulento, por eso puede matar a palomas adultas en 24 a 48 horas desde los primeros signos.

En el tipo I, las aves suelen mejorar cuando el veterinario receta antibióticos contra infecciones bacterianas secundarias como E. coli.
Usa solo medicamentos recetados por un veterinario, porque algunos fármacos que antes se usaban en palomas están hoy prohibidos o restringidos en muchos países.
Como el adenovirus suele ir acompañado de parásitos, algunas aves pueden necesitar también tratamiento contra ellos, según los análisis.
Los parásitos dañan la mucosa intestinal, lo que puede facilitar que el virus se instale.
Un ave puede tener a la vez coccidiosis, adenovirus y una infección por E. coli, y esta combinación suele ser mortal.
Supervivencia y recuperación
Ambas dependen en gran medida del estado general de salud de las aves.
Si las palomas ya tienen otras infecciones o defensas bajas, es probable que las pérdidas en el palomar sean mayores de lo habitual.
El tipo I es menos virulento que el tipo II, aunque las palomas jóvenes a las que afecta suelen mostrar signos más evidentes.
En este grupo de edad las muertes suelen ser pocas.
El tipo II es más agresivo y causa una enfermedad aguda en aves de cualquier edad. Puede haber además una infección bacteriana o parasitaria previa que el colombófilo no haya notado.
Algunos colombófilos dan antibióticos de forma preventiva y rutinaria, pero cada vez más veterinarios lo desaconsejan.
El uso rutinario favorece la resistencia a los antibióticos, así que es mejor tratar según un diagnóstico.
Aunque los adenovirus están presentes también en muchas palomas silvestres, puede que no afecten a las de exposición o competición si se mantienen en buenas condiciones, reciben la alimentación adecuada y no se exponen a demasiadas situaciones de estrés.
El estrés parece ser un factor importante, lo que encaja con el patrón estacional de la enfermedad.
En la temporada de competición, las palomas mensajeras jóvenes tienden a desarrollar el síndrome adeno-coli. El frío también puede estresar a las aves y hacerlas más vulnerables.
Prevención del adenovirus
Separar a las aves, sobre todo a las que muestran algún signo, es necesario para limitar al máximo la propagación del virus y las bacterias.
Sin embargo, no siempre funciona, porque debido al periodo de incubación, cuando aparecen los síntomas las aves pueden haber contagiado ya al resto del grupo.
No hay que encestar aves enfermas: rendirán menos y pueden contagiar a otras aves.
Por desgracia, no hay una forma totalmente eficaz de prevenir el adenovirus en las palomas. Se recomienda a los aficionados mantener una higiene excelente.
Las aves nuevas deben pasar una cuarentena de al menos dos semanas antes de unirse al grupo, para comprobar que no portan enfermedades como el adenovirus.
Una buena alimentación, un palomar cálido y seco y poco estrés ayudan a prevenir enfermedades en general.
Consulta al veterinario antes de dar cualquier suplemento o medicamento de forma rutinaria.
Existe una vacuna contra Escherichia coli, pero se usa sobre todo en pollos y pavos.
En el momento de escribir esto, no hay una vacuna contra el adenovirus para palomas de uso extendido.
Pregunta a tu veterinario si en tu país hay alguna vacuna u otro producto preventivo autorizado para palomas.
Conclusión
Sigue sin haber un tratamiento específico contra el adenovirus en las palomas, ni para el tipo I ni para el tipo II.
Por eso, lo mejor que puedes hacer como aficionado es mantener el palomar en perfectas condiciones.
Las aves eliminan el virus y las bacterias y parásitos secundarios con los excrementos y otras secreciones, así que la limpieza regular es muy importante.
Además, las palomas pueden llevar los patógenos en las patas, las plumas, el pico o la piel, sobre todo si pasan tiempo en zonas húmedas (alrededor de los bebederos).
Prevenir y tratar esta enfermedad puede ser posible en algunos casos, así que habla con tu veterinario si tienes alguna duda.
El tratamiento suele combinar medicamentos contra las infecciones secundarias y los parásitos con cuidados de apoyo.
El veterinario también puede recomendar productos que protejan el hígado y la flora intestinal y ayuden contra la deshidratación.
Algunos desinfectantes están pensados para el agua de bebida y pueden ayudar a limitar el contagio en el grupo; usa solo productos para palomas y sigue las instrucciones de la etiqueta.
Esta guía es información general. Si un ave está herida o muy enferma, llévala cuanto antes a un veterinario de aves o a un centro de rescate de fauna.
Fuentes:
- Necrotizing Hepatitis in a Domestic Pigeon (Columba livia) (opens in new tab)
- Adenovirus infections in pigeons: A review (opens in new tab)
- Update on “Young pigeon disease (YPD) syndrome”
Última actualización: 23 octubre 2026 · Salud
