Desde 2020 · Páginas de salud revisadas por una veterinaria

Una guía sobre palomas urbanas, mensajeras y de raza, y sobre quienes las cuidan.

Tipos · 10 min de lectura

La paloma migratoria: guía de la especie

Por Dan · Publicado el · Actualizado el

Algunos animales extinguidos siguen muy presentes en la imaginación del público, como el mamut lanudo y el dodo.

Otro es la paloma migratoria, que curiosamente es pariente del dodo: ambos pertenecen a la familia Columbidae.

Paloma migratoria

La paloma migratoria era endémica de Norteamérica. Hubo una población enorme, pero se extinguió a principios del siglo XX.

Orígenes de la paloma migratoria

La paloma migratoria era originaria del continente norteamericano.

Durante mucho tiempo se pensó que descendía de palomas y tórtolas del género Zenaida que habían colonizado las Grandes Llanuras, pero los estudios genéticos la sitúan más cerca de las palomas americanas del género Patagioenas. Una hipótesis es que sus antepasados lejanos llegaron a América desde el sudeste asiático, quizá a través de Beringia (el antiguo puente de tierra entre lo que hoy son Alaska y Rusia).

Los primeros exploradores y colonos mencionaban la especie con mucha frecuencia en sus escritos. Samuel de Champlain habló de «cantidades incontables» en 1605.

una paloma migratoria disecada

En su mejor momento, se calcula que la paloma migratoria representaba entre el 25 y el 40 % de todas las aves de lo que hoy es Estados Unidos. Cuando llegaron los europeos, había entre 3000 y 5000 millones de palomas migratorias.

Son cifras difíciles de imaginar, y las primeras son estimaciones, pero proceden de varios observadores independientes.

Kevin Johnson, ornitólogo del Illinois Natural History Survey de la Universidad de Illinois, ha afirmado que a principios del siglo XIX la paloma migratoria era el ave más abundante del planeta.

Dos figuras destacadas de la ornitología estadounidense dejaron testimonio.

John James Audubon (opens in new tab) describió una migración en Kentucky en 1813 que tardó tres días en pasar y calculó que una bandada tenía más de mil millones de aves, mientras que Alexander Wilson (opens in new tab) estimó que una bandada concreta tenía dos mil millones.

También se dice que las colonias de cría podían ocupar zonas de varios kilómetros de ancho y unos 65 kilómetros de largo, y producir tantos excrementos que llegaban a matar partes del bosque.

Según algunos relatos, la capa de excrementos podía alcanzar unos 30 centímetros.

Un informe calculó que una gran zona de cría en Wisconsin ocupaba unos 2200 kilómetros cuadrados y albergaba unos 136 millones de aves.

El escritor estadounidense Christopher Cokinos calculó que, si todas las palomas migratorias de Estados Unidos en un momento dado hubieran volado en fila india, habrían dado la vuelta a la Tierra 22 veces.

El nombre inglés, passenger pigeon, viene del francés passager, «de paso», y encaja con sus hábitos migratorios.

El nombre científico de la especie, Ectopistes migratorius, también alude a sus migraciones.

Durante mucho tiempo se pensó que la paloma huilota era su pariente más cercano, y a veces se confundían por su aspecto parecido.

Sin embargo, estudios más recientes indican que el género más próximo es Patagioenas (opens in new tab), con especies como la paloma de collar y la paloma coronita blanca.

Distribución y hábitat de la paloma migratoria

La paloma migratoria vivía en la mayor parte de Norteamérica al este de las Montañas Rocosas, desde las Grandes Llanuras hasta la costa atlántica.

También era abundante en el sur de Canadá y, más al sur, al este del Misisipi.

Su hábitat preferido eran los grandes bosques de frondosas.

La principal zona de cría se extendía desde los Grandes Lagos hasta Nueva York, y las aves del norte migraban al sur en invierno.

Aves de lugares tan al norte como Ontario, Quebec y Nueva Escocia podían pasar el invierno tan al sur como Texas, Alabama, Luisiana, Georgia y el norte de Florida, y volvían al norte sobre todo en marzo y abril.

En inviernos duros se registraron avistamientos en algunos estados del oeste, en Bermudas, México y Cuba.

La especie no vivía normalmente en el extremo oeste de Estados Unidos, pero quizá lo hizo en tiempos prehistóricos: entre los más de 130 fósiles de paloma migratoria hallados hay ejemplares de los pozos de alquitrán de La Brea, en California.

Estado de conservación de la paloma migratoria

En 1895 se recogieron cerca de Minneapolis el último nido y el último huevo hallados en libertad, aunque se desconoce el lugar exacto.

Una de las últimas aves silvestres fue abatida cerca de Babcock (Wisconsin) en 1899, y el último registro silvestre plenamente comprobado suele situarse en Ohio, en 1900.

La paloma migratoria se extinguió oficialmente el 1 de septiembre de 1914, cuando murió Martha en el zoo de Cincinnati. Se suele decir que Martha procedía de la bandada en cautividad de Charles Whitman, de la Universidad de Chicago, aunque su origen se discute.

Se convirtió en la última de su especie conocida cuando murieron, en 1910, las demás aves de la bandada del zoo.

Se cree que Martha tenía unos 29 años. Su cuerpo se conserva en el Museo Nacional de Historia Natural del Smithsonian, en Washington D. C.

La American Ornithologists’ Union ofreció 1500 dólares entre 1909 y 1912 a quien encontrara un nido o una colonia de cría, pero nadie lo consiguió.

Cómo se extinguió la paloma migratoria

A principios del siglo XX ya no quedaban palomas migratorias en libertad por culpa de la caza y la deforestación.

Al ser tan numerosas, se cazaban a enorme escala. La carne de paloma era fácil de conseguir y barata.

Martha, la última paloma migratoria

A veces ni siquiera hacía falta cazarlas. Según testimonios de la época, en la temporada de cría bastaba con entrar en una colonia y recoger del suelo los pichones que se habían caído o habían sido derribados de sus nidos.

También se cazaban en grandes cantidades. Los cazadores usaban muchos métodos y alteraban mucho las colonias, lo que provocaba el abandono masivo de nidos y reducía el éxito reproductor.

Aunque varios estados aprobaron leyes para proteger a la especie, no se respetaban.

El ferrocarril y el telégrafo empeoraron la situación. Los cazadores podían seguir a las bandadas y enviar las aves rápidamente a los mercados de las ciudades, y se enviaron al este muchos millones de palomas migratorias. Al mismo tiempo, se talaban bosques para la agricultura, lo que destruyó gran parte de su hábitat.

En 1878, en una enorme zona de cría cerca de Petoskey (Míchigan), los cazadores enviaron aves al este por millones, y se dice que un cazador profesional llegó a mandar tres millones de aves al mercado a lo largo de su vida. En unos diez años la especie casi había desaparecido del estado.

Este ejemplo muestra lo rápido que se produjo la extinción.

Muchos se han preguntado por qué la especie no sobrevivió, si aún quedaba hábitat adecuado cuando la caza comercial se volvió más difícil y menos rentable.

La teoría más aceptada es que necesitaba formar colonias enormes para sobrevivir. Así superaba en número a los depredadores y perdía menos aves en los nidos. Con menos hábitat, era más difícil formar esas colonias.

Los investigadores aún debaten el peso de cada factor, pero no hay duda de que la actividad humana fue la causa principal.

Uno de sus parientes cercanos, la paloma coronita blanca, ha figurado como casi amenazada en la Lista Roja de la UICN (opens in new tab).

Aspecto de la paloma migratoria

 EnvergaduraLongitudPesoColor
Paloma migratoria56-62 cm38-42 cm260-340 gGris azulado con manchas negras, pecho rosado
Paloma asilvestrada media64-72 cm32-37 cm300-500 gGris azulado con algo de negro

La paloma migratoria era más larga pero más ligera y estilizada que la paloma asilvestrada.

Su forma se correspondía con su vuelo rápido, ágil y elegante.

Tenía la cabeza y el cuello pequeños, la cola larga y en forma de cuña y las alas largas y puntiagudas, movidas por grandes músculos pectorales que le permitían un vuelo fuerte y prolongado.

una paloma migratoria en 1897
By Internet Archive Book Images – https://www.flickr.com/photos/internetarchivebookimages/14562367319/Source book page: https://archive.org/stream/birdlore151913nati/birdlore151913nati#page/n127/mode/1up, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=43896889

En el macho, la cabeza y las partes superiores eran de un gris azulado claro, con manchas negras en las escapulares y las coberteras alares.

En el cuello y la parte alta del manto tenía zonas de plumas iridiscentes en tonos bronce metálico, verde y morado.

El pecho y la parte baja de la garganta eran de un rosa suave que se aclaraba hasta el blanco.

La cola tenía dos plumas de color gris pardo más largas que las demás, y el resto era blanco.

Tenía las patas de un rojo coral intenso, el pico negro y el iris de un rojo violáceo oscuro.

Las hembras tenían colores mucho más pálidos y apagados. La cabeza y el dorso eran de un gris pardo, las zonas iridiscentes de la garganta y la nuca brillaban menos que en el macho y el pecho era de color canela claro.

El carácter de la paloma migratoria

La paloma migratoria era un ave muy social que vivía en colonias enormes, sobre todo en la época de cría.

Se posaban para dormir en tal número que a menudo se amontonaban unas sobre otras.

Dormían en una postura encogida que les tapaba las patas, con el pico apoyado en el pecho, hundido entre las plumas.

Según los testimonios, rara vez se mostraba agresiva o se peleaba.

Era una gran voladora y se calcula que alcanzaba velocidades medias de unos 100 km/h en los momentos de mayor migración.

Volaba con aleteos rápidos y repetidos que aumentaban su velocidad. Se movía con la misma soltura entre bosques densos que en espacios abiertos.

Según los relatos, el ruido de las bandadas era ensordecedor y se oía a kilómetros.

La voz de cada ave era fuerte, áspera y poco melodiosa.

No tenía un canto propiamente dicho, sino una mezcla de arrullos, cloqueos y gorjeos.

Durante el cortejo emitía sonidos parecidos a campanas, y la construcción del nido iba acompañada de graznidos.

Como todas las palomas, daba llamadas de alarma al detectar un peligro.

Alimentación de la paloma migratoria

La dieta de la paloma migratoria cambiaba según la estación.

En otoño, invierno y primavera comía sobre todo bellotas, hayucos y castañas, y en verano también frutos blandos y bayas.

De vez en cuando comía caracoles, gusanos, orugas y otros pequeños invertebrados, sobre todo en la época de cría.

bellotas en un árbol

Tenía un buche muy grande para almacenar comida. Podía hincharse hasta el tamaño de una naranja y contener de 15 a 18 bellotas.

Según una estimación, una paloma migratoria comía unos 100 g de alimento al día.

Al parecer le gustaba la sal, que obtenía del agua salobre o de suelos salinos.

Bebía al menos una vez al día, casi siempre al amanecer. Las aves se posaban unas encima de otras para beber.

Cortejo y reproducción de la paloma migratoria

La paloma migratoria criaba en colonias.

No se sabe con certeza cuántas veces al año criaba, pero lo más aceptado es que lo hacía una vez.

El periodo de cría duraba de cuatro a seis semanas. La bandada llegaba a la zona de cría elegida en marzo en el sur y algo más tarde en el norte.

No parece que fuera fiel a un lugar concreto: a menudo anidaba en un sitio distinto cada año.

El cortejo tenía lugar en una rama.

El macho desplegaba las alas mientras emitía un sonido parecido a «kek» y después se agarraba a la rama y batía las alas con fuerza arriba y abajo.

Cuando la hembra se acercaba, él se apretaba contra ella con la cabeza alta. La hembra respondía del mismo modo y, si aceptaba, se acicalaban mutuamente.

Después del acicalamiento se daban un «beso» con el pico y se apareaban.

La construcción del nido empezaba enseguida. La hembra elegía el lugar en una rama firme, el macho recogía los materiales y la hembra construía el nido.

El nido se construía al menos a 2 metros del suelo (y hasta a 20 metros) con entre 70 y 150 ramitas, en forma de cuenco poco compacto.

Normalmente ponía un solo huevo blanco y ovalado (solo en raras ocasiones se registraron dos), que incubaban ambos progenitores durante 12 a 14 días.

Ambos progenitores alimentaban al pichón con leche de buche, y el pichón crecía deprisa, hasta acercarse al peso adulto en unas dos semanas.

Los padres lo abandonaban entre 14 y 16 días después de la eclosión, y el pichón salía del nido solo.

El ciclo de cría completo duraba unos 30 días.

Cuidados de la paloma migratoria

Como la paloma migratoria lleva más de 100 años extinguida, no hay cuidados que explicar para esta especie.

De vez en cuando se comunican avistamientos, pero ninguno se ha confirmado. Algunos científicos, entre ellos el grupo Revive & Restore, trabajan en proyectos genéticos para criar un ave parecida a la paloma migratoria a partir de su pariente, la paloma de collar.

Última actualización: 24 octubre 2026 · Tipos